Ir al contenido principal

"EL REDONDO" (PARTE 2)

Información extraída:GACETA  #22  Mayo - Agosto

Por:Ángel Pedro Baños Espinosa

Patrimonio Vernáculo en peligro en la Costa Oaxaqueña


COMPOSICIÓN Y CARACTERÍSTICAS DE LOS “REDONDOS”

  Para poder realizar el análisis tipológico de la casa de planta redonda, fué necesario retomar el único compuesto existente en la zona de estudio, quizá el último en toda la Costa Chica; éste, ubicado en Santa María Jicaltepec, aún conserva el patrón que dio origen a este tipo de vivienda.  
Para el análisis sobre el procedimiento y técnicas constructivas de la vivienda de planta redonda, tomaremos como base la descripción que hace Aguirre Beltrán al proceso de construcción del “Redondo Negro”, en su obra antropológica “Cuijla”, y que aunque sean muy pocas las variantes en el sistema constructivo, se señalarán algunas particularidades de nuestro caso de estudio.
Como constante en el proceso constructivo, se inicia con la construcción de la techumbre, sobre el suelo se dibuja una circunferencia de uno y medio a dos metros de radio, que limita la base de lo que será la cubierta, posteriormente sobre ésta se paran “las tijeras” (morillos del mismo tamaño que pueden ser de “tizundo”, “hormiguero” o “algodoncillo”), que al unirse por la parte superior, forman un cono con una inclinación mayor o igual a 45º, rigidizados por un tramo de madera al centro llamado “zopilote”. 
Las tijeras se mantienen en su posición por medio de varas flexibles colocadas perpendicularmente formando círculos con una separación no mayor a 10 cm y sujetas a los morillos con uniones de bejuco, que sirven de apoyo al zacate que cubre al cono. La estructura general se rigidiza por tres aros trenzados con bejuco al interior del cono, uno en el extremo superior (“la campanilla”), otro en el extremo inferior (“la campana”) y el último en la parte media. 
Una vez colocado el zacate sobre la estructura de la cubierta, por la parte exterior, se coloca una corona formada por bejucos trenzados que evitan que los últimos manojos de zacate se vuelen y el vértice termina con un aditamento que puede ser una cruz de madera, o una olla invertida, que impide la penetración del agua de lluvia. 
Para la construcción del cilindro que forma la pared del “Redondo”, se traza un círculo sobre el suelo, de menor diámetro que la cubierta, sobre éste se hincan horcones de madera fuerte y durable que la mayoría de las veces son de “campeche”, “tetatia”, “piedro”, “clavo amarillo” o “quiebrachi”. Estos horcones son los que soportarán la estructura de la cubierta, enterrando en los espacios que quedan entre horcón y horcón, los “estantes” (varas de menor diámetro que los horcones, pero con la misma capacidad de resistencia a la humedad). Una vez enterrados los estantes, se procede a formar la “jaulilla” o “enguilotar” (llenar los espacios libres con un tejido de varas en sentido perpendicular) y es aquí donde recibe la piedra y el barro que cubrirá el cilindro. El barro utilizado como material plástico, es tierra roja mezclada con agua, zacate picado y excremento de caballo o asno. Mientras se recubre el cilindro, se tiene especial cuidado en dejar un acabado terso, ya que en ocasiones el barro se agrieta, dejando pequeños espacios que sirven de albergue a insectos. El acceso al “Redondo” se cubre con una puerta de madera o varas delgadas amarradas con “bejuco”. 
Entre los horcones que forman el vano destinado al acceso, en ocasiones y por lo regular en el redondo que se destina a la cocina, se coloca un sardinel con el mismo sistema constructivo del muro, para impedir la entrada a los animales domésticos; en todos los casos la iluminación natural y la ventilación son resueltas a través del vano de acceso. Al concluir el proceso de construcción de los muros, se invita a familiares, amigos y vecinos a colocar la cubierta y por tradición, al concluir los trabajos como agradecimiento, la familia dueña del redondo ofrece comida y bebida; además de que queda establecido el compromiso de devolver dicha ayuda en el momento que sea solicitado. 
El piso del redondo en la mayoría de los casos es de tierra apisonada y en medida de sus posibilidades, es sustituido por morteros que ofrecen condiciones más salubres. Como regla general, el nivel interior del piso se eleva unos 30 cm respecto al nivel del patio y como una variante importante en nuestro caso de estudio, uno de los redondos destinados a dormitorio, fue construido sobre una plataforma conformada por piedra y lodo de unos 60 cm de altura, que permite tener un nivel de piso superior al del patio y al de los  otros redondos, siendo aquí donde almacenan sus productos en época de cosecha. Es usual dentro del mobiliario de los “Redondos”, encontrar camas fabricadas con horquetas y varas de árbol de “cuailote”, sobre las que se sobrepone un petate. Cuando la economía de la familia lo permite, las camas se construyen mediante un bastidor de madera con cuatro soportes, al que se le entrecruzan cuerdas de fibras naturales, formando una red. Generalmente las camas son cubiertas con pabellones para evitar las picaduras de moscos siendo los padres y los hijos mayores quienes las utilizan; los demás miembros de la familia duermen en el suelo, sobre petates que durante el día se levantan y enrollan. En la mayoría de los “Redondos” se cuelgan hamacas que son ideales para soportar el calor durante el día y la noche. 
El altar, situado en el interior de la habitación y construido mediante un arreglo de varas, constituye una parte importante de estas viviendas, éste consta de una mesa donde colocan el Santo católico principal y los Santos secundarios, además de adornos, flores, veladoras y otros aditamentos como coronas multicolores con flores de papel que se incrementan en sus días festivos.
Respecto al uso de los espacios, puede apreciarse en el interior del “Redondo” una convivencia familiar, donde se mezclan diversidad de funciones de tipo social, recreativas e íntimas; por lo tanto, esta  habitación no ofrece la privacidad que requiere cada función o miembro de la familia. Usualmente, inmediato al redondo que se utiliza como habitación, se desplantaba otro que era utilizado como cocina y comedor, donde el techo tenía la misma forma que el anterior, pero los muros eran de morillos, varas o vena de palapa, que facilitaban la salida del humo.
En nuestro caso de estudio, la cocina es de planta rectangular y al interior se encuentra el “brasero”, que se construye con cuatro horcones que soportan un tablero de varas, cubierto por la parte superior con lodo, sobre el que se moldea la base donde se asienta el comal. Cuando el “brasero” es de mayores dimensiones, colocan también el “tenamaxtle” (tres o cuatro piedras que sostienen sobre la leña el comal o las ollas), este fogón también puede estar colocado al ras del suelo. Colgado del techo o construido sobre varas, se encuentra el “cacaxtle”, especie de guacal que sirve para guardar utensilios o ahumar diferentes alimentos. El metate es colocado sobre una horqueta de tres brazos enterrada en el suelo muy cerca del comal; existen casos donde se le forja una base de piedra y lodo con sus dimensiones exactas. Los cántaros de barro que contienen el agua, regularmente se dejan en el suelo, sobre una cama de arena de río para mantenerlos frescos.
Los enseres o utensilios que crean con la cutícula de las pepónides (fruto característico de las plantas cucurbitáceas de la región), como los “bules” para transportar el agua y los “tecomates” para guardar las tortillas y conservarlas calientes, se guindan sobre ganchos que cortan de arboles que penden de la cubierta. El lugar destinado a la limpieza de la ropa, utensilios de cocina y aseo personal, se ubica en la parte posterior del solar generalmente cobijado por la sombra de un árbol, donde es común habilitar el espacio por medio de tableros hechos con varas, donde además de colocar la piedra y “bateas” para lavar la ropa y colocar trastes, colocan tinas en las que se almacena el agua. Utilizan además un banco de madera para sentarse y una cubeta donde depositan el agua que es previamente acarreada del pozo o aguaje.

El patio es el elemento principal del “Compuesto” de “Redondos”, siendo una constante en todos los casos; tiene un uso de extensión habitable del espacio exterior, en las partes sombreadas se realizan actividades secundarias, como el uso del telar de cintura de reminiscencia prehispánica, mantenimiento de herramientas de trabajo y descanso. Las partes libres de sombra, por lo general se utilizan como asoleadero para la producción agrícola y el almacenamiento de leña.
En los espacios abiertos también se acostumbra construir “ramadas”, anexos que principalmente se usan para eventos especiales cuando el espacio interior de los redondos no es suficiente.  Estas cubiertas son resueltas mediante una estructura de horcones y varas protegidas en la parte superior con ramas, que en la mayoría de los casos son de palapa, ajonjolí o maíz y sólo en ocasiones especiales como bodas o mayordomías son cubiertas con hojas de “tanololocote” que desprende un aroma agradable. En un extremo del solar se ubican las “chitas” (conos armados con bejucos entrelazados destinados para la postura de las gallinas) y los corrales para los animales domésticos, construidos rústicamente con pequeños morillos y varas entrelazadas; sin embargo la mayoría de las veces, los animales andan sueltos, incluso se les permite la salida y entrada al “Compuesto”.
Un rasgo que caracteriza a las poblaciones que presentan este tipo de viviendas en la costa de Oaxaca y Guerrero, es la estructura familiar que da origen a los “Compuestos”. Cada familia nuclear está conformada por el padre, la madre y los hijos, con sus propios espacios habitables. Inmediato a éstos, se encuentran otras familias que por lo regular pertenecen a los hijos casados y sus familias. En la mayoría de los casos no existen fronteras físicas que impidan el libre tránsito entre las edificaciones, el límite del solar lo marca una pequeña valla formada por piedras y en otros casos, un cerco formado con varas sujetadas por “bejucos”, al que se le siembran de forma entrecruzada, ramas de árbol de piñón o cacahuananche, que una vez enraizados forman un cerco vivo; estos elementos ayudan a identificar los distintos “compuestos”.
Sin lugar a duda, la formación de “compuestos”, contribuye en gran medida a la formación de familias extensas, que logran sólidos lazos gracias al contacto directo entre los integrantes de los diversos grupos familiares.

CONCLUSIÓN 

El “Redondo” de la costa,  vivienda que logró mantenerse casi intacto hasta mediados del siglo pasado; su expresión formal, el sistema constructivo y materiales empleados, son el más claro ejemplo de respuesta a las condiciones climáticas del lugar e integración con su entorno; para la protección y conservación de esta vivienda en peligro de desaparición, se requiere de esfuerzos conjuntos de las entidades gubernamentales, grupos académicos, estudiantes, la sociedad organizada y la participación indispensable de los habitantes de la zona, en especial las nuevas geneaciones, pues son ellos quienes en primera instancia deben reconocer lo que poseen, para revalorarlo y conservarlo.
Hasta ahora la defensa del patrimonio construido pretende combatir el deterioro y la destrucción o pérdida de la arquitectura monumental. Aquella arquitectura menor se olvidó, y su protección no debe limitarse tan sólo a reglamentos, sino también es menester, dar la batalla contra la imposición de modelos y patrones de vivienda “social” dictados por el México central y urbano, al México rural y periférico. 
Por último, se considera que la legislación es un mecanismo inevitable para la defensa y salvaguarda del Patrimonio Vernáculo Construido, pues las leyes y reglamentos, en gran parte garantizan la conservación de esta riqueza cultural y patrimonial irremplazable. Hoy cobra un sentido de responsabilidad comprender, respetar y difundir cada una de las expresiones de nuestras comunidades y ser parte de esa pluriculturalidad que las mantienen vivas.

Ángel Pedro Baños Espinosa
GACETA  #22  Mayo - Agosto

Comentarios

Entradas más populares de este blog

LOS PRIMEROS RASCACIELOS EN MEXICO

La nacional  Durante esta época se traen ideas de la arquitectura de E.U. , N. Y. y Chicago, trayendo así la imagen del edificio alto o el rascacielos los primeros edificios que surgen, son mayormente por representar modernidad. El primer edificio de mas de 5 niveles que se construye en México es el edificio WOODROW , por el Arq. Albert Pepper Pero sin duda el primero en reconocerse como rascacielos fue el edifico de "La nacional" , diseñado en 1932 por Manuel Ortíz Monasterio. Es un volumen armado integralmente en concreto armado cuenta con detalles decorativos en el vestíbulo de acceso, la portada del acceso principal, el barandal de las escaleras, son los casos mas sobresalientes en México de la utilización del estilo  DECO